febrero 28, 2010

Trágicamente, gris




«La ciudad no se explicaba, era»
Julio Cortázar, 62/Modelo para armar

Hay días pintados de gris. No me gustan mucho esos días, sobre todo en invierno, que es cuando el gris de mi ciudad se vuelve insoportable. Gris como decir monotonía. Gris como el humo asfixiante de los autobuses en pleno centro. Gris color concreto.

En veces, cuando la lluvia azota, todo en ella se vuelve melancolía. Quizá porque esta ciudad con nombre de santo, a fuerza de querer ser centro acabó siendo laberinto y de tanto brillar con luces de otro siglo se fue ensombreciendo.

El desconsuelo aguacero es también de quienes la atraviesan e intentan esquivar inútilmente las penas con paraguas que protegen sólo de la lluvia, mientras caen como gotas, las ilusiones que terminan escurriéndose por los caños.

Hay ciudades que penetran y no se explican. Tampoco me gustan esos días, en que me confundo con la ciudad y siento que yo también estoy hecha de escombros, y el gris me invade.

3 comentarios:

  1. Pablo Moraabril 26, 2010

    Gis, suerte con todo!

    Los mejores deseos con días de sol y sin smog!

    atte,
    Pablo Mora

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  2. Gracias Pablito por visitar y por tus buenos deseos! No todos los días son grises...

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  3. Gis todo un placer a la vista y a la mente leer tus entradas ! tu fiel seguidora :) bisous !

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